Matrimonio = Institución divina, establecida desde la creación por el mismo Dios. Impide que la humanidad venga a ser una confusa multitud de individuos dispersos y así queda organizada la base de la familia (Gén. 2:24). Unión permanente de un hombre y una mujer con arreglo a derecho o arreglo a las prescripciones de la Iglesia. Unión permanente de un hombre y una mujer libres, sacramento de la iglesia por el cual el hombre y la mujer se ligan perpetuamente.
- El Matrimonio es recomendado, fue idea de Dios. Instituido por Dios:
- Gén. 2:18-24
- Prov. 18:22
- Jer. 29:6
- l Tim.5:14
- Heb. 13:4
Tres aspectos básicos del matrimonio:
- El hombre deja a su padre y a su madre y en un acto público se une o compromete a su mujer.
- El hombre y la mujer se unen al tomar la responsabilidad del bienestar de cada uno y el amor a su pareja sobre todos los demás.
- Ambos llegan a ser una sola carne en la intimidad y en el compromiso de la unión sexual que está reservada solamente para el matrimonio.
La voluntad de Dios para el matrimonio:
Es un solo cónyuge y un matrimonio para toda la vida. Es la voluntad de Dios construir hogares armoniosos, felices, estables, equipados en todas las áreas, espiritual, física, moral, psicológica y sexualmente. Dentro de la voluntad de Dios entra el matrimonio entre creyentes (Gén. 2:24; Mateo 19:5-6).
En cuanto al divorcio:
Divorcio = Disolución del matrimonio por la autoridad civil, separar, apartar personas que vivían (debían vivir) en estrecha relación; separar por sentencia legal a los casados.
- Moisés permitió el divorcio por la dureza de corazón del pueblo. El no inventó, ya que el pueblo practicaba esto a su manera, Moisés reglamentó el divorcio para proteger el matrimonio (Deut. 24:1-4). Se da por sentado que el divorcio termina el matrimonio. Jesús dijo: “lo que Dios juntó no lo separe el hombre” (Marcos 10:9), dando a entender que es pecado disolver el matrimonio.
La enseñanza de Cristo es mucho más estricta en cuanto a los motivos del divorcio, pues el que dice lo que Dios juntó no lo separe el hombre, dijo también, a no ser por causa de infidelidad sexual (Mateo 19:9; 5:32). Aquí la fornicación debe entenderse como pecado sexual en general y no en su significado más limitado de relaciones entre solteros.
La Biblia es clara en cuanto a la separación, infidelidad y repudio.
- Malaquías 2:13-16
- Mateo 19:3-9
- Marcos 10:10-12
- Rom. 7:2-3l Cor.7:10-11
¿Qué nos enseña la Biblia cuando el incrédulo se quiere separar?
El Apóstol Pablo dio instrucciones para que permaneciesen en el matrimonio siempre que fuere posible (1 Cor. 7:15), pero si el incrédulo se separa, sepárese, pues no está el hermano sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.
Recasamiento:
- En el caso de inmoralidad después del matrimonio, la ley del Antiguo Testamento prescribía la disolución del matrimonio mediante la ejecución de los dos transgresores (Lev. 20:10; Deut. 22:22). Desde luego, esto dejaba a la persona inocente libre para volverse a casar.
- Bajo el nuevo pacto. los privilegios del creyente son menos. Aunque el divorcio es una tragedia, la infidelidad conyugal es un pecado tan cruel contra el cónyuge, que Cristo declara que la persona inocente tiene derecho a terminar el matrimonio mediante un divorcio basado en adulterio (Mateo 5:31-32) y queda en libertad de casarse con otro creyente.
- Cualquiera que se divorcie por una razón que no tenga base bíblica y se vuelve a casar, peca contra Dios al cometer adulterio. En otras palabras, Dios no tiene la obligación de reconocer como correcto o legitimo un divorcio sencillamente porque el estado (o cualquier otra institución humana) lo haya legalizado (Malaquías 2:14; Marcos 10:11-12; 1 Cor. 7:15).
- Los viudos y/o las viudas quedan libres para volverse a casar (Rom. 7:3; 1 Cor. 7:39).
Conclusión
En Mateo 5:32, Jesús dijo que el divorcio no es permitido salvo por causa de fornicación. Esto no significa que el divorcio debiera ocurrir al instante que uno se entera de la infidelidad del cónyuge. Se debiera primero intentar perdonar, reconciliarse, restaurar 1as relaciones, buscar alternativas en lugar de excusas. Cada caso debe estudiarse a fondo.
Cuando Jesús dice fornicación, única causa o motivo para repudiar, no está diciendo debe repudiar, sino que es la única razón por la cual puede. Mateo 5:32 se refiere y aplica a casos de repudio sin motivo legitimo. o sea, donde no ha habido adulterio.