La santidad de Dios significa que El es distinto y trascendente, o sea, que traspasa los límites o no tiene límites con relación a todo lo creado. Cuando hablamos de la Santidad de Dios descubrimos que como atributo envuelve su naturaleza divina (Lev. 11:44-45; Lev. 20:26; Isaías 43:15; Lucas 1:49).
- La santidad de Dios significa que El es distinto y trascendente, o sea, que traspasa los límites o no tiene límites con relación a todo lo creado. Cuando hablamos de la Santidad de Dios descubrimos que como atributo envuelve su naturaleza divina (Lev. 11:44-45; Lev. 20:26; Isaías 43:15; Lucas 1:49. Dios es santo de una manera infinita, perfecta y trascendental. Dios es la fuente de la santidad. Al Mesías se le llama el Santo (Salmos 16:10; Lucas 4:34; Hechos 3:14). Santo es el nombre o epíteto dado a la tercera persona de la Trinidad.
- Dios se nos presenta a través de la Biblia como un ser perfectísimo, poseedor de atributos que revelan su majestad, gloria y magnificencia (Éxodo 15:11; Santiago 1:13; Apoc. 4:8).
- La santidad de Dios significa pureza moral absoluta que no puede pecar, ni tolera el pecado. Dios está separado de todo pecado y de todo lo malo.
Dios está separado de los humanos o de la creación:
- En espacio: Dios está en los cielos, nosotros en la tierra.
- En su naturaleza y carácter: El es perfecto, nosotros imperfectos.
- El es divino, nosotros humanos.
- El es perfecto moralmente, nosotros tenemos el gérmen (virus) pecaminoso.
Cuando Dios se revela a sí mismo de una manera que impresiona al hombre con su divinidad, se dice que se santifica a sí mismo. Se revela como el Santo (Ezequiel 36:23; 38:23; Isaías 6:1-3; Lev. 10:3).
SANTIDAD EN EL ANTIGUO TESTAMENTO
Dios es santo y este carácter de Jehová ejerce influencia en todo aquello que es dedicado a Él.
- Mandato a la santificación:
- Pueblo santificado
- “Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:6).
- “Habéis, pues de serme santos, porque yo Jehová soy Santo, y os he apartado de los pueblos para que seaís míos” (Levítico 11:45; 20:26).
- “Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma; que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?” (Deut. 10: 12-13).
- Sacerdotes santificados
- Los sacerdotes eran santificados por Moisés, para luego poder ofrecer sacrificios por el pueblo (Lev. 8).
- “Y también que se santifiquen los sacerdotes que se acercan a Jehová, para que Jehová no haga en ellos estrago” (Éxodo 19:22).
- Todo era santificado
- “Acuérdate del día de reposo para santificarlo” (Éxodo 20:8).
- Tabernáculo, el arca, mesa con utensilios, candelero, altar... (Éxodo 30:22-30).
- Medios para la santificación. Después de la consagración de su pueblo, Dios le dio un código de leyes.
- Ley: Normas para el pueblo, le dio leyes para que las siguieran, para que se
mantuvieran en santidad (Lev. caps. 20 al 27). “Mis ordenanzas pondréis por obra y mis estatutos guardaréis, andando en ellos” (Lev. 18:4). Éxodo 19:5-6; 20:1-17.
- Sacrificio de sangre de animales: le dio un sistema de sacrificio para el perdón de pecados, eran santificados mediante la sangre del pacto. Cualquier corrupción que afectara la relación de Dios con Israel debía ser limpiada con agua o la sangre de la purificación. Se daba una vida a cambio de otra (un animal por la vida de una persona).
“Altar de tierra harás para mi, y sacrificarás sobre él tus holocaustos y tus ofrenda de paz... ovejas y vacas.., vendré a ti y te bendeciré” (Éxodo 20:24). Le dio cinco clases de ofrendas (Lev. caps. 1-7) que tenían como propósito la expiación para cubrir y quitar culpas y el pecado, estas son:
- Holocausto (Lev. 1) - Para pagar los pecados en general.
- Vegetal (Lev. 2) - Respeto y adoración a Dios.
- Ofrenda de paz (Lev. 3) - Gratitud a Dios.
- Por el pecado (Lev. 4) - Pagar por pecados no intencionados, impureza y negligencia.
- Por culpa (Lev. 5) - Para pagar por pecados contra Dios y contra otros.
El aceite de la unción: “Así lo. consagrarás y serán cosas santísimas; todo lo que tocare en ellos, será santificado” (Éxodo 30:22-31). Los objetos inanimados eran consagrados al ser ungidos con aceite, los sacerdotes también (Lev. 8).